Crónicas de una Boda Venezolana

Wednesday, November 08, 2006

El cortejo

El origen del cortejo radica en que antiguamente el enamorado raptaba a la novia y se hacía acompañar de sus más cercanos amigos para asegurar el éxito del rapto y la joven se rodeaba de sus amigas para "protegerse" de sus raptores. Estos jóvenes son ahora representados por los integrantes del cortejo nupcial. Por otra parte, una amiga muy querida de la novia permanecía con ésta día y noche para protegerla; ésta es ahora la Madrina. Finalmente, el joven que buscaba una esposa escogía a un amigo que fungía como casamentero y se encargaba de los arreglos financieros pertinentes; éste es ahora el Padrino de la boda.

Si bien el cortejo no cumple ahora con estas importantes funciones, los novios siempre han deseado que sus más íntimos amigos los acompañen en ese momento tan especial, aunque hay algunas personas, completamente ajenas al asunto, que insisten en que esa es una tradición innecesaria y pasada de moda. La novia siempre había considerado que los cortejos exclusivamente masculinos, tan de moda en nuestros días, se debían a la incapacidad de la novia de tener amigas mujeres. Cuando comienzan los preparativos con sus damas de honor se da cuenta que, en realidad, tener un cortejo masculino es más una cuestión de practicidad que cualquier otra cosa.

En primer lugar, la novia debe elegir a sus más íntimas amigas, aquéllas que siempre la han acompañado en todos los momentos de su vida, bla, bla, bla... Por supuesto, siempre están las opiniones del Comité Organizador, que asegura que la prima del novio Laurita, aquélla que si se la encuentra en la calle no reconoce porque no la ha visto desde que tenían 3 años (y eso por parte del novio, porque la novia ni la ha conocido) debe ser la madrina. Los suspiros de horror al saber que ni siquiera estará en el cortejo durarán hasta seis meses después de la boda, y se repetirán en cada reunión familiar donde se vea el álbum del gran día. Luego, estará aquella amiga que no la ha saludado ni por el messenger en año y medio, a menos que haya sido para pedirle algo, que jura y perjura que debería estar en el cortejo (porque Paquita si está y es una amiga en común y si ella está yo debo estar...); que se ofenderá cuando se entere que no será parte del grupo y hasta amenazará con no ir a la boda (porque en tercer grado cuando hablábamos de nuestras bodas ella me dijo que yo sería parte del cortejo). Finalmente, los novios logran tener algo de autonomía (después de un conato de golpe de estado al Comité Organizador) y eligen ellos mismos el grupo que los acompañará este día, basados única y exclusivamente en lo que les dio la gana, perdón "en lo que habían soñado desde siempre".

Una vez conformado el grupo es hora de tomar una decisión fundamental: el vestido. Que si se hace de la misma tela, pero de diferentes colores y modelos; que si del mismo color pero de diferentes modelos y telas; que si el mismo modelo para todas... Opción esta última que puede generar gran polémica dado que lo que le queda bien a una, no necesariamente a la otra y la otra puede pensar que la novia y la primera están encompinchadas para que lleve un vestido que le quede mal para que no se levante a nadie en la fiesta (porque la novia tiene el suficiente tiempo libre como para ocuparse de esos detalles). Diplomáticamente, se llega al acuerdo de que los vestidos serán del mismo color, pero que cada quien llevará el modelo que más le parezca. El asunto no termina allí, porque la novia debe recordarles a las chicas que la Iglesia no es el lugar para andar mostrando todos sus atributos y que si desean un escote que llegue hasta donde la espalda pierde su nombre deben tener un chal para cubrirse, antes de que el sacerdote se niegue a dar la misa hasta que algún amigo le preste la chaqueta del flux para que se cubra; arruinando de esta manera las fotos de la ceremonia.

Todas estas amigas deberán soportar estoicamente por unos seis meses todos los cuentos de amor y dolor de los preparativos de la boda y no bloquearán a la novia del msn (sólo porque ahora se puede ver quién te bloqueó), pero no pasarán tanto tiempo conectadas y los celulares comenzarán a estar más tiempo apagados, simplemente para no escuchar por octava vez la pelea que tuvieron los novios porque uno quería entregar almendras plateadas de recuerdo y la otra las quería rosadas, y el ya familiar, aunque apenas entendible entre tantas lágrimas, "ya no sé porque me quiero casar con él, es un desconsiderado; no respeta mis deseos de las almendras rosadas".

Al fin y al cabo, lo que no te mata te hace más fuerte; si la amistad sobrevive todos los preparativos y angustias de la boda, saldrá reforzada y serán amigas para siempre. Si no, siempre estará el Photoshop para arreglar las fotos de la boda. Igualmente no es mala idea que la novia regale a sus damas de honor un díita en un spa para librarse todas ellas del estrés y, sobre todo, para no hablar del matrimonio, aunque sea por unas horas.

1 Comments:

  • At 6:11 PM, Anonymous Anonymous said…

    Oye vale que buena tu opinión sobre el cortejo, quise indagar sobre el origen de éste para explicarselo a quienes formarían parte de nuestro cortejo el próx. 31 de mayo Dios mediante y que no estuvieran "tan perdidos" y más bien me divirtió porque es cierto: todo lo que dijistes pasa, lo mas importante es disfrutar la boda y no pararle definitivamente a las presiones, gracias, me siento mas relajada al saber que todas las novias del mundo pasan por los mismos traumas existenciales que uno

     

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